Esa oscura sensación que te
incita al mal cuando te han dicho que sólo trabajas de mañana, y de pronto insinúan
que quizás no. Es similar al sentimiento que te provoca un profesor que te
suspende un examen en el que te has dejado el pellejo y el tiempo estudiando. Es
la angustia de la incertidumbre del no saber, por unas simples horas. Es mi
naturaleza vaga poniendo el grito en el cielo desalentada. Es la voz de mi
juerguista interior reclamando fiesta. Es que hace mucho calor y yo quiero
echarme la siesta.
He de decir, que al final he cedido a sus súplicas y a su necesidad de mí, aunque sólo el jueves :)
ResponderEliminar