Tras diez polvos en la cama
sin ropa, a toda mecha
no quiero más si no hay tregua
tu cipote saltarín.
Bello hombre que llaman
por su hermosura "El Querido"
en toda mi cama poseído
del uno al otro cojín.
La lujuria me ciega,
en la cama gime mi cuerpo
con tus lentos movimientos
olas de semen y sudor
tú sigue rompiendo mi calma
mientras me vuelvo loca
la cama a un lado,
al otro la ropa
y allá enfrente, solo tú.
No hay comentarios:
Publicar un comentario