Los hombres se acercan con lento caminar
las tripas revueltas y miedo en el mirar
la pena les inunda, es la hora de matar
es tiempo de guerra, no hay nada que hablar.
Las mujeres lo saben, es momento de llorar
sus amigos se han ido y tal vez no volverán
sus vidas se han roto, es la hora del funeral
es tiempo de guerra, no hay nada que hablar.
Los niños sonríen y les despiden al marchar
sus padres se han ido y les quieren llamar
los niños no saben que no van para jugar
su inocencia se ha truncado, pronto lo descubrirán
pero es tiempo de guerra y ya no hay más que hablar.
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