lunes, 5 de noviembre de 2012

Lunes

Lunes.
Todo (o casi todo) el mundo les tiene manía a los lunes. Yo también.
¿Por qué? 
Bueno, yo no sé por qué la gente odia los lunes, puede que sea porque precede al martes, pero yo creo que es más bien porque sigue al domingo. Porque es inicio de la semana laboral, la vuelta a la rutina, al coge el teléfono, sonríe y sella. 
Tal vez sea mi afición a cierto gato naranja perezoso y gordo amante de la lasaña cuyo odio a los lunes es legendario, quizá se me haya pegado porque estoy segura de que las manías se contagian.Quizá no, no lo sé ¿a quién le importa?
Lunes. Así en principio y de vacaciones, no se me antoja un día especialmente malo. Es más, me parece un día genial, los lunes de vacaciones son incluso mejores que los sábados, creedme. ¿Por qué? Te levantas tarde, es lunes y el despertador no ha sonado, ya solo por eso amaneces sonriendo.Se ha acabado el finde, pero para ti no. Miras por la ventana y tu parte mala, tu diablillo, se regodea observando a los pobres infelices que van a trabajar, en lunes.
Hoy es lunes y aquí estoy, en un rato muerto en el trabajo, no debería quejarme, supongo. Pero sólo puedo pensar una cosa: un poco más y será martes, un día menos para el finde.

No hay comentarios:

Publicar un comentario