martes, 25 de septiembre de 2012

Llueve

El cielo está gris, parece que hace horas que oscureció y son sólo las cinco de la tarde.

La lluvia furiosa cae frenética contra todo lo que encuentra en su camino, precipitándose desde los densos nubarrones y humedeciéndolo todo.

Llueve y me gustaría estar bajo la lluvia, cantando, riendo y saltando charcos, como si tuviera de nuevo cinco años. Luego llegar a casa y disfrutar de unas horas de sofá y mantita acurrucada junto al felino recuperando el calor. Observando la lluvia a través del cristal salpicado, mientras disfruto de la calma de mi hogar.

Pero no tengo cinco años y no puedo salir a jugar y el cielo está enladrillado, ¿Quién lo desenladrillará?

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