jueves, 13 de septiembre de 2012

El baile de nadie

Desperté de golpe, como si hasta ese momento yo no hubiera sido yo, como si hubiera estado viviendo otra vida, la vida de otra persona, miré a mi alrededor intentando ubicarme. Estaba en una habitación iluminada tenuemente, con una música pegajosa bastante familiar saliendo de un mp3 conectado a unos buffles. Tardé unos instantes en percibir a los 7 hombres que me observaban expectantes a través del denso humo de cigarrillos y porros. Empecé a bailar y a moverme sinuosamente, acercándome a ellos insinuándome, dejando entrever mi cuerpo debajo del ajustado traje. Me contoneaba de forma sensual delante de sus ojos, era divertido, sexy. Desabroché el top del traje y fui retirándolo muy lentamente sin dejar de balancear mis curvas ante las miradas expectantes y lascivas de mi público particular. 

Me acerqué al hombre del centro, parecía el más tímido. Apoyé el tacón de aguja de mis botas de cuero sobre su pecho y le obligué a desabrocharla lentamente.El resto empezó a jalear al hombre que estaba bajo mi tacón, estaba cohibido, pero había deseo en su mirada.Bajé la bota a medio desabrochar y agarré sus manos temblorosas con firmeza poniendolas sobre mi cadera, me senté sobre él y me quité el top por completo dejando mis pechos al descubierto, sus manos se tensaron en mi espalda, y no fue lo único. 

Sus compañeros comenzaron a gritar emocionados y se fueron acercando, cada vez más manos tocaban mi cuerpo y me desmayé.

Desperté de golpe, como si hubiera vivido el instante de una vida que no fuera la mía, observé todo lo que me rodeaba, parecían los mismos muebles anodinos de mi casa, y sin embargo, sentía la necesidad de bailar.

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