jueves, 9 de agosto de 2012

Devastador

Devastador es el sentimiento que te provoca el continuo rechazo.

Me explico, llevo meses buscando trabajo, es difícil encontrar una buena oferta mientras esquivas las miles de campañas veraniegas de teleoperadoras. Nunca echo currículums por echar, es decir, no echo un órdago y apuesto por todas las candidaturas, selecciono las que considero que puedo hacer bien, que soy apta, que si me dieran la oportunidad, quedarían satisfechos...

Rechazada, es la palabra que más veces leo, además en mayúsculas y en rojo, como riéndose de mí, como insultando a mi ego.

Hoy me he aventurado a echar currículums de dependienta. Nunca lo había hecho, pero dado que me rechazan en los campos en los que tengo experiencia, he decidido ampliar el campo (sin ir a saco, me reitero en que soy selecta a la hora de elegir), al fin y al cabo tengo experiencia cara al público y compro mucha ropa, tan mal no puedo hacerlo... pues la primera en la frente.

No hace ni cinco minutos que completé una especie de entrevista online (¡con psicotécnico incorporado!) bastante satisfecha del resultado, es una tienda que me encanta y de la que siempre hago propaganda (gratis). Estaba casi segura de que me llamarían, por lo menos para hacer la entrevista, y entonces ¡Zasca! (o "¡zas! en toda la boca", a gusto del lector) un email nuevo en mi bandeja de entrada, veo que el remitente es ESA tienda, y sonrío ¿tan fácil ha sido? me pregunta mi vocecilla interior... No, claro que no.

Abro el correo y lo leo con atención:

"Estimado/a ********,  (hasta aquí vamos bien)

Nos ponemos en contacto contigo para agradecer tu reciente candidatura para el puesto Dependiente.  (bien, esto pinta bien)

Hemos recibido gran cantidad de solicitudes para este puesto (oh, oh)y ha habido candidatos que encajan más con el perfil que estamos buscando. (trollface) Por tanto, lamentamos comunicarte que tu solicitud no ha seguido adelante en el proceso de selección. (CRACK - mi ilusión hecha añicos)

Y bla bla bla"

(¡¡Nooooooooooo, malditos!! ¬¬) Ahora ya nunca podré volver a esa tienda (mi tienda favorita) con la misma ilusión.

Maldita sea, por mis conocimientos de la tienda era la que más posibilidades tenía, y no han tardado ni cinco minutos en descartarme, y les ha sobrado tiempo... Por lo tanto esta semana no abriré el email, no me apetece encontrarme con una retahíla de RECHAZADA o DESCARTADA. Lo peor de todo es que esto ya me pasó en una tienda de muebles Sueca (no diré el nombre, que está mal visto hacer propaganda) que también me encanta, mi casa es un catálogo de esa tienda, con toques de otras.

Estoy cansada ya, les descarto yo. No tienes experiencia, dicen algunos. No, claro que no, y si nunca nadie me da la oportunidad de tenerla nunca la tendré. ¿Alguien confió en ti cuando empezaste? Qué suerte, ahora hay tantos candidatos que no merece la pena confiar en la gente, para qué, si das una patada a una piedra y salen 100. En mí confiaron hace años... lo que consigo ahora es porque me lo gano, pero... si no consigo nada... ¿será que no me lo he ganado? Tendré que meditar sobre ello.

En fin, cansada y malhumorada no tengo nada más que añadir. Así que: FIN

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