jueves, 30 de agosto de 2012

Cuento de realidad con una pizca de sal

Ágata quería ser feliz, soñaba con unicornios y arco iris hermosos.
Ágata despertó, y el mundo la asustó.
Lleno de injusticias, completamente loco.
Ágata quiere dormir abrazando a su oso.

Jorge quería jugar los lunes con su papá
Papá llegaba agotado, no había encontrado trabajo.
Jorge quería vivir en una casa junto a la playa
Ahora viven muy juntitos dentro de una caja.

María quería tener un pony, cepillarle y ponerle nombre.
En época de bonanza, papá y mamá se lo regalan
María está contenta con su pony: Princesa
Pero llegan las vacas flacas y del pony se alimentan.

Juan quería ser rico, para ayudar a los pobres
Quería ser el Robin Hood de los tiempos actuales
Un día Juan descubrió que en su casa había hambre
Y deseó que Robin Hood viniera a salvarle.

Ágata, Jorge, María y Juan nunca existieron
pero sí otros muchos como ellos.
Y colorín colorado,
éste cuento sólo ha comenzado.

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