Todo empieza y se acaba. A veces tenemos miedo al cambio, a perder la rutina, la costumbre, a arrepentirnos, a perder algo. Pero a veces la pérdida no es tal, a veces es sólo un cambio, a veces las cosas las elige el destino, y a veces parece que el destino está escrito en las estrellas.
Pero ¿quién sabe qué pasará mañana?
Sería fantástico tener una bola de cristal que nos dijera qué va a pasar, pero eso destruiría, en parte, la magia ¿no? Sin embargo cuando uno se enfrenta a una decisión trascendental... ¿quién piensa en la magia?
Los cambios no siempre son malos, al fin y al cabo, un cambio no es más que un nuevo comienzo y sin embargo muchas veces es precisamente ese algo nuevo lo que nos da miedo, ese "y si" que no nos deja dormir, que nos atormenta.
Como decía Bruce Lee en aquella famosa entrevista "be water my friend". Quizás sea mejor dejar que fluya, lo que tenga que ser, tarde o temprano, será.
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